
Esta remera tiene una historia.
Estoy poniendo a prueba mi paciencia,
una vez más,
así que cuando haya recibido el diploma
de la persona más paciente, más divina,
más trabajadora de todas,
voy a contar qué onda con las encantadoras remeras,
que por supuesto hablan mucho de nosotros.
Yo quiero a mi remera.
Aunque ya nadie vaya a escucharla.
***
La cámara no se disparó sola.
***
Comentarios
Sí me convenció eso de Tic-Tac efímerooo!
Saludos.
Nicovi.
Sí me convenció eso de Tic-Tac efímerooo!
Saludos.
Nicovi.
Ano(nimo): Me das gracia. Pero te creo.