Abro los ojos, los vuelvo a cerrar


llegué hace un ratito de tejedor. Estoy muy bien.
Año nuevo fue una fiesta realmente. Necesitaba reencontrarme con la familia. Volver a las charlas triviales, a los almuerzos multitudinarios y mates con pileta llena de los primos y tíos. Además tengo una foto grabada en mi cabeza y es la del 31 a la noche, cuando nos fuimos a fumar al campo sentados en una lomita y tomando vino con el chiti, la níger, el conri, paulo, poliya y romano. Todos sentados en el pasto de cara a una brisa divina bajo el empapelado negro lleno de luces q es el cielo en el campo. Los caballos cercanos nos hablaron y las vacas contestaron, lechuzas y grillos aportaron al silencio.
Me quedan 4 días de ciudad para después trasladarme a la costa con la Níger. Va a estar bueno. Ya lo pensé y realmente, no solo q tengo ganas, sino q me va a hacer bien desconectar de acá y abandonarme a la playa y a otro tipo de silencio. Sé q quiero estar en la playa de noche más q de día. Quiero el mar más q los boliches y el descontrol de las vacaciones. Estaré creciendo? Tal vez, creo q es hora, pero como soy muy selectiva, elijo los aspectos en los q quiero crecer. Hay cosas de mi niña q no me las saca nadie.

Comentarios

Anónimo dijo…
Pero que monona saliste!

Tu relato de año nuevo me dieron ganas de volver atrás y pedirles si me dejaban colarme. Que lindo.

Growing up?

Enjoy the Silence Chucha.
Chucho.
Julia dijo…
Cuando quieras chuch! estas invitado.